Es tarde, me tumbo en el suelo sobre mi mochila que ahora hace de almohada.
Boca arriba miro al cielo negro y me pongo a pensar; qué, por qué, cuándo, ¿volverá.?
Sigo mirando fijamente hasta que empiezo a contarle mis problemas más insignificantes (y no tanto) a la luna.
Esta noche no está llena...está a la mitad. Parece una sonrisa ahora que me fijo .
Más tarde, cuando me quiero dar cuenta; sin apenas sentirlo. Sonrío y hago lo mismo: mantenerme así, por largo tiempo.
Antes de levantarme hice memoria en mi cabezita y conseguí redactar una pequeña frase en el ruido del silencio (mi favorito), la cual era la siguiente :
" Esperamos encontrar algo igual al año pasado, la misma gente, las mismas caras, las mismas sonrisas. Pero ya nada era igual, todo se había multiplicado por mil y estaba empezando a ser un momento para la posteridad. De esta manera, con la gente que no había cambiado, pero que sí había empezado a mostrar otros aspectos escondidos, conseguimos formar una unión irremplazable ".
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